No entendía cómo jugar con la botellita...
Necesitábamos un perro guardián. Yo quería una hembra, que según dicen es más guardiana y más obediente. Un día nos dijeron que en determinado lugar habían 3 perritos en venta, fuimos con Alejandro a ver, ya quedaba sólo uno, no dejaba de llorar, aullar, ladrar, ¡quedó el más maricón!, tenía 2 meses y algunos días, pero con su carita de sinvergüenza y ese cuero que le sobraba por todos lados nos conquistó y aquí está...
sábado, 16 de abril de 2011
viernes, 15 de abril de 2011
martes, 5 de abril de 2011
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