Necesitábamos un perro guardián. Yo quería una hembra, que según dicen es más guardiana y más obediente. Un día nos dijeron que en determinado lugar habían 3 perritos en venta, fuimos con Alejandro a ver, ya quedaba sólo uno, no dejaba de llorar, aullar, ladrar, ¡quedó el más maricón!, tenía 2 meses y algunos días, pero con su carita de sinvergüenza y ese cuero que le sobraba por todos lados nos conquistó y aquí está...
domingo, 26 de junio de 2011
Estamos haciendo ejercicio...
...en el campito frente a la casa de mis abuelos maternos... guau guau
No hay comentarios:
Publicar un comentario